Herpes oculares
Herpes ocular: el 80% de los adultos ha estado en contacto con el virus. Sin embargo, sólo el 25% presenta manifestaciones clínicas.
El herpes simplex ocular es causado por el virus del herpes simplex (VHS), principalmente el VHS tipo 1 (oral), aunque ocasionalmente puede darlo el tipo 2 (genital). Según el National Eye Institute de los Estados Unidos, "es una infección viral recurrente y constituye la causa infecciosa más frecuente de ceguera corneal". En ese país, unas 500.000 personas padecen la enfermedad y se calcula que la recurrencia se presenta en el 50% de los casos. "Un estudio reveló que la recurrencia de herpes ocular es del 10% al cabo de un año, 23% en dos años y 63% en los 20 años que siguen a su aparición", dice un documento de esa institución.
La infección primaria ocurre habitualmente antes de los 5 años, y más del 80% de los adultos ha estado en contacto con el virus, aunque la mayor parte de las infecciones primarias son asintomáticas y no traen consecuencias importantes. Pero en otros casos, el herpes ocular puede causar una infección primaria de la piel y mucosas, y comprometer el párpado dando blefaroconjuntivitis (inflamación de los párpados y la conjuntiva), queratitis (proceso inflamatorio de la córnea) y/o uveítis (inflamación de la úvea) y, con menor frecuencia, retinitis (inflamación de la retina).
Las queratitis recurrentes pueden generar leucomas (manchas en la córnea) con disminución de la visión (ceguera corneal). Los casos graves pueden requerir un transplante de córnea. En ocasiones, las recurrencias también llegan a provocar una perforación de esa estructura transparente que forma la parte anterior de la túnica externa del ojo, protegiéndolo y ayudándolo a concentrar la luz en la retina.
Se cree que episodios de estrés importante, o exposiciones al sol podrían desencadenar las recurrencias.
Los tratamientos tradicionalmente utilizados contra esta afección son los antivirales: aciclovir y trifluorotimidina. Si bien en los últimos años hubo grandes avances en el tratamiento del herpes ocular, aún existen problemas relacionados con la toxicidad de los fármacos, muchas veces poco tolerados por los pacientes y responsables de lesiones epiteliales. Generalmente, estas drogas se administran en forma de colirio o pomada.
Una nueva opción
La droga ganciclovir administrada en forma de gel es, según estudios recientes, la de mayor tolerancia y eficacia en el tratamiento del herpes ocular y la queratitis herpética superficial. El producto, cuyo nombre comercial es Virgan, consiste en un gel oftálmico que contiene carbómero, una sustancia que aumenta la viscosidad y el tiempo de permanencia en el ojo.
Ganciclovir penetra las células infectadas por el virus, inhibiendo la síntesis de ADN viral y deteniendo su replicación.
Diversos estudios clínicos, comparativos y multicéntricos con más de 200 pacientes, en los que se comparó la eficacia y tolerancia de aciclovir, GV y Virgan demostraron la superioridad de este último producto. Una de sus principales ventajas es que la forma de gel acuoso permite un tiempo de contacto adecuado con la córnea para asegurar su eficacia terapéutica, lo que también se relaciona con una mejor tolerancia del producto si se lo compara con las pomadas grasosas.
Virus del herpes simplex
| • | Es uno de los más frecuentes y produce infecciones en la piel y en las membranas mucosas (las que revisten diversas estructuras. En el caso del ojo, la córnea). | | • | Una de sus principales características es la recurrencia. Aparece una vez, y luego se mantiene latente en el organismo hasta que se reactiva y vuelve a provocar episodios. | | • | Los factores desencadenantes más frecuentes son la exposición solar y el estrés. | | • | El tipo 1 es el que comúnmente produce herpes labial y ocular. Sus principales blancos son la córnea y la úvea. El tipo 2, está frecuentemente asociado al herpes genital. |
Herpes ocular
Definición: es una enfermedad inflamatoria del ojo, caracterizada por la erupción de pequeñas vesículas.
Causas: en la mayoría de los casos, el agente causal es el virus del herpes simplex tipo 1.
Síntomas: dolor, hipersensibilidad a la luz, irritación, ojos llorosos, visión borrosa.
Riesgos: los episodios reiterados pueden originar lesiones profundas en la córnea y, en casos extremos, la pérdida de la visión.
Fuente: Laboratorios Sidus.
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